Categoría: ‘cosas que a nadie le interesan’

Untitled

Friday, January 30th, 2009

No, no había dejado esta cosa abandonada por flojera ni por desidia, de hecho, quedaron por ahi un par de posts a medias, pero algo se me atravesó, algo que en parte alcancé a ver venir pero igual me pegó fuerte.  

En los días sucesores al “ranazo” -como diría mi madre- entré a un estado conocido, pero para nada extrañado: apático, gruñón, amargado, emo (entendiéndose exclusivamente como deprimido y/o depresivo), e incluso mocoso, tosijoso y, literalmente, sin voz.

Es todo lo que pienso escribir al respecto, en realidad no sabría como escribirlo, ni siquiera yo podría interpretar el desmadre mental que traigo… estando abajo, me dejo golpear por otras cosas que lo único que logran es mantenerme ahí, abajo.

*sigh*

En fin, terminé escribiendo más de lo planeado, solo pasaba por aquí planeando presumir lo que me quedó al final del día más agradable que he tenido ya en un rato, así que:

 

macbook pirata

Behold! 

Arrrrrrrr!! pirate-wookie: out.

Épocas de letargo

Thursday, January 1st, 2009

laying_down

Un mes atrás el pretexto (conmigo mismo y con éste, mi chafi-blog) era que estaba ocupado con cosas de la escuela y demás; repetí en incontables ocasiones el clásico “cuando termine el semestre ahora si voy a [inserte acción aquí]“.  Al día de hoy ya llevo casi un mes de ociosidad casi total, en el cual no he hecho abso-fucking-lutely (he visto Dexter, como habrán de notar) nada de lo que me habría propuesto para estas vacaciones.

Prestándole un poco de atención al asunto, me he dado cuenta de que es algo constante, desde hace un par de años (con excepción del verano en el que trabajé a tiempo completo) la llegada de los periodos vacacionales indican también mi transición a un raro estado como de letargo emocional.  Me pega una apatía enorme por las cosas que hago normalmente y por las que debería hacer, no me siento ni bien ni mal, ni triste ni alegre, pasan días entretenidos y días extremadamente aburridos, duermo de más, como de más, en pocas palabras: en mi cabeza reina la apatía, las emociones no duran, y paso mucho tiempo conmigo mismo (cosa que no se aprovechar, y termina resultando algo peligroso para mi bienestar mental).

Es feo, me doy cuenta de que no disfruto la mayoría de mi tiempo cuando tengo ocupaciones que cumplir, ni cuando no tengo nada que hacer.

Pasando a otras cosas y mientras se acerca la hora de bajar a meter la cena de año nuevo al horno (unas suculentas pizzas caseras) se me viene a la mente un recuento rápido de este 2008 que pasó bastante rápido (un tanto por que me mantuve ocupado, y otro tanto por todo eso de que al envejecer nos vamos haciendo más lentos para percibir lo que nos rodea).  Fué un año lleno de subidas y bajadas, buenos ratos, malos ratos, mala suerte y demás; sin embargo hay un par de cosas en mi cabeza que se han mantenido constantes, a pesar de algunos intentos fallidos por cambiarlas. 

En fin, el siguiente año será de cierta forma extraño pero especial, cosas nuevas se aproximan, cambios habrán de presentarse, y habrá que adaptarse… solo espero que se definan -y de preferencia para bién- algunas cosas.

Me retiro a hornear pizza, beber irish cream, y jugar COD4 (que muy amablemente me prestó Luis).
Provecho y buenas vibras para el próximo año.

Letargic wookie out!

Lo dicho, dicho está…

Wednesday, October 1st, 2008

…e independientemente de si decirlo fué algo prudente o inteligente, tenía que sacarlo.  Por ahora solo espero que las cosas no cambien (o al menos no para mal), y acerca del desmadre que traigo en la cabeza, ni pedo, creo poder aguantarlo (aparte es un desmadre que a ratos se pone chido e incluso me llega a sacar una que otra sonrisa solitaria de ves en cuando).

boca

Lo único que cambiaría es el cómo salieron (o medio salieron) las palabras de mi boca (las pocas que logré pronunciar).  Hay cosas que por lo general solo se pueden decir una vez; y como era de esperarse, en esas situaciones Efraín se pone estúpidamente nervioso, y su cerebro deja de funcionar en, al menos, un 80%. El resultado, solo logra articular unas cuantas palabras, mientras su voz tiembla, y siente el clásico nudo en el estómago.  Nada que ver con como le hubiera gustado expresarse en ese momento, y poder decir lo que diría sin esos nervios y sensación rara.

En fin, he aprendido que tipo de situaciones logran sacar a relucir lo nervioso e inseguro que puedo ser, ni modo. Por lo menos es algo que estoy seguro no sucederá con frecuencia.

. . . !